Una vez vistos los cambios en el envejecimiento que influyen en el sexo, podemos concluir que las personas pueden tener una sexualidad activa en la vejez.
En este siglo en el que la vida del hombre se ha prolongado considerablemente, aún subyacen conceptos equivocados que plantean que la actividad sexual ha de desaparecer en edades avanzadas como si la sexualidad fuera algo anormal, moralmente mal visto.
Sin embargo es cierto que para muchas personas de ambos sexos envejecer es un factor causante de ansiedad lo que provoca trastornos en la función sexual. El miedo del hombre a fallar en el acto sexual se une a la falsa idea de que la potencia sexual a una edad avanzada se reduce.
En la mujer el temor se traduciría en que su cuerpo no guste a su compañero y en no satisfacerle durante las relaciones sexuales.
Una educación adecuada sobre los aspectos normales del envejecimiento sexual y el reconocimiento de que el sexo no es exclusivo de los jóvenes, son fundamentales para la comprensión y actividad del sexo en edades avanzadas.
Los factores más importantes que influyen en la actividad sexual de personas mayores son:
- Una buena salud y el interés sexual, lo que influye al compañero o compañera sexual.
- Una buena información sobre sus posibilidades sexuales.
- Hablar abiertamente de la situación y de las necesidades de cada uno, de dudas o temores, ya que es absolutamente necesario para conseguir una sexualidad buena y saludable. La comunicación es fundamental para reforzar el vínculo de la pareja, la autoestima de cada uno y la confianza.
Está demostrado científicamente que las personas pueden disfrutar de la vida sexual en todo su ámbito sin importar su edad. Incluso, por ejemplo, un hombre mayor puede ser mejor amante cuando la “urgencia” orgánica ha disminuido ya que podrá tomarse más tiempo para satisfacer a su compañera.
Cabe pensar, por todo ello, que una vida sexual activa en la vejez sólo tiene consecuencias positivas: los mayores se sentirán más apreciados por sus parejas, más queridos y deseados, y su sentimiento de vitalidad será enorme. Desde el punto de vista de la salud, resulta también recomendable ya que nos mantiene en una buena forma física y mejora el funcionamiento del sistema cardiovascular.
Es importante también procurar educación sexual a nuestros mayores y hacerles comprender que la búsqueda del placer en la erección, el coito y el orgasmo son hechos deseables pero no únicos ni necesarios para alcanzarlo. Según los investigadores, para la mayoría de la gente mayor, las caricias, besos y otras formas de contacto corporal resultan ser muy placenteros y son aspectos muy valorados en sus relaciones íntimas.
Fuente: http://www.netdoctor.es/area-de-salud/tercera-edad/enciclopedia/sexualidad-y-envejecimiento
Fuente: http://www.netdoctor.es/area-de-salud/tercera-edad/enciclopedia/sexualidad-y-envejecimiento
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