A lo largo de la vida la nutrición juega un papel fundamental en el crecimiento y el desarrollo, en la prevención de las enfermedades y en la recuperación de la salud. Los hábitos alimentarios del adulto de edad avanzada, adquiridos durante las etapas iniciales de su vida, así como sus costumbres actuales, influyen en gran medida sobre su estado de salud y pueden afectar a las actividades de la vida diaria y a la calidad de vida.
La vejez es una etapa del ciclo vital humano que se inicia en la fase final del período de madurez en la edad adulta, admitiéndose en general un período de presenescencia que va de los 60 a los 75 años, una fase de vejez activa de los 75 a los 85 años y una etapa de senilidad a partir de esta edad. A lo largo de estas etapas, tienen lugar alteraciones estructurales y funcionales que conducen a una disminución de la capacidad del individuo ante situaciones adversas del medio externo o interno.
El correcto mantenimiento del estado nutricional es importante en las personas de edad avanzada, puesto que un deficiente estado de nutrición aumenta la susceptibilidad a las agresiones y disminuye su capacidad de respuesta y de recuperación. Una buena nutrición durante toda la vida constituye un factor determinante en la calidad de vida que podría esperar una persona en sus últimos años, teniendo en cuenta que se ha calculado la presencia de algún grado de malnutrición en el 59% de los ancianos que viven en residencias, en el 65% de los pacientes geriátricos hospitalizados y en el 22% de los pacientes ambulatorios mayores de 70 años (Williams, 1993).
Fuente: http://www.uam.es/personal_pdi/elapaz/mmmartin/4_colaboraciones/nutricion_mayores/alimentacion_mayores.htm
Fuente: http://www.uam.es/personal_pdi/elapaz/mmmartin/4_colaboraciones/nutricion_mayores/alimentacion_mayores.htm
Unknown | 12 de octubre de 2014 a las 3:15 p.m.
Es sumamente importante llevar una buena alimentación desde que nacemos, ya que nos vamos a poder desarrollar en diferentes actividades y también prevenir algunas enfermedades. Cabe señalar que es importante que el adulto mayor lleve una dieta balanceada: hierro, zinc, magnesio y sobretodo calcio,etc. para tener una vida saludable y plena.