Envejecimiento con éxito


El estudio del envejecimiento desde una dimensión positiva ha despertado el interés científico en los últimos años, surgiendo una nueva línea de trabajo más centrada en el envejecimiento satisfactorio o exitoso que en las características de carácter exclusivamente patológico. Este cambio de perspectiva ha sido propiciado según Baltes (1987) o Gutiérrez, Serra y Zacarés (2006), a partir de tres influencias relevantes: la existencia de datos procedentes de los grandes estudios longitudinales, el desarrollo de las ciencias gerontológicas desde su aproximación a un modelo evolutivo contrario al modelo clínico decremental, y los cambios sociodemográficos que han variado la pirámide poblacional con un incremento significativo de la esperanza de vida y, con ello, de la población mundial de personas mayores.
Estas tres influencias han modificado los planteamientos que con respecto al envejecimiento existían, mostrando una realidad diferente a la hasta ahora estudiada, de manera que en la vejez cada vez se vive más y en mejores condiciones. De esta manera, los parámetros del estudio y conceptualización del desarrollo hasta ahora establecidos se han reorientado hacia una nueva forma de entender la intervención con los mayores, puesto que ya no sólo se trata de poder vivir un envejecimiento normal, sino que se puede vivir un envejecimiento óptimo o con éxito. 
En los últimos años, se ha venido conformando un nuevo paradigma que ha venido tomando distintos nombres: “Healthy ageing”, “Ageing well” (Fries, 1989), “Successful ageing” (Rowe y Khan, 1998, Baltes y Baltes, 1990), “Competent ageing” (Fernández- Ballesteros, 1986, 2002a, 2002b; Schroots, 1995; Schroots, Fernández- Ballesteros y Rudinger, 1999), “Active Ageing” (OMS, 2002).
Este nuevo planteamiento sobre el envejecimiento rompe con una tradicional visión negativa del envejecimiento, y como señalan Baltes y Baltes (1990), se orienta hacia la búsqueda de los factores y condiciones que ayuden a identificar el potencial del envejecimiento y a identificar las vías para modificar, en sentido positivo el envejecimiento. 



Fuente: http://roderic.uv.es/bitstream/handle/10550/26298/envejecimiento%20y%20bienestar.pdf?sequence=1

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