Durante la vejez acontecen una serie de factores
interrelacionados que tienen una importante incidencia en los cambios psicológicos
durante el envejecimiento:
- Modificaciones anatómicas y funcionales en el sistema nervioso y órganos de los sentidos.
- Modificaciones en las funciones cognitivas.
- Modificaciones en la afectividad: pérdidas, motivaciones, personalidad.
Los cambios psicológicos pueden estar sujetos a
percepciones subjetivas tanto de la persona que los manifiesta como de la
persona que puede evaluarlos. Hay personas que viven con seria preocupación el declive
de algunas funciones y otras que no lo valoran adecuadamente. En general con el
envejecimiento existe un declive y un enlentecimiento de las capacidades
cognitivas, aunque existe una enorme variabilidad y depende de numerosos
factores (nivel educativo, dedicación laboral, actividad física, etc)
Si evaluamos las capacidades cognitivas por separado
en el envejecimiento podemos encontrar:
1) Procesado de la información. Existe un enlentecimiento en
general que puede ocasionar un enlentecimiento también en la emisión de
respuestas. Hay una serie de factores que pueden afectar negativa al
procesamiento de la información: estados de ánimo negativos, ansiedad,
preocupación ante las pérdidas que se detectan lo que incrementa la ansiedad.
2) Inteligencia. Se mantiene estable durante la etapa de la vejez
aunque suele aparecer un enlentecimiento y un aumento del tiempo de respuesta
frente a un problema. Este enlentecimiento puede manifestarse como fatiga
intelectual, pérdida de interés, dificultades en la concentración. No obstante
los cambios significativos en la inteligencia se apreciarían a partir de los 70
años. Existen dos tipos de inteligencia: la fluida y la cristalizada.
- Inteligencia cristalizada. Esta no se modifica con el paso de los años. Está relacionada con los conocimientos adquiridos previamente.
- Inteligencia fluida. Se ocupa de procesar la nueva información y adquirir nuevos conocimientos. Puede verse disminuida sobre todo en tareas que impliquen concentración, rapidez, atención y pensamiento inductivo
3) Memoria. La memoria inmediata se mantiene relativamente bien
preservada. La memoria a largo plazo se mantiene conservada. Es la memoria
reciente la que empieza mostrar déficits, con dificultad de la persona para
recordar hechos muy recientes. Estos pequeños olvidos cotidianos suelen ser el
signo más característico de los cambios psíquicos en el mayor.
4) Lenguaje. La capacidad de lenguaje se mantiene. La forma
(sintaxis) no se altera y el proceso comunicativo se mantiene razonablemente
bien, aunque puede estar enlentecido.
5) Afectividad emocional. La vejez está marcada por las pérdidas
(familiares, laborales, sociales, físicas, etc). La afectividad depende de la
personalidad del propio individuo y de su capacidad para enfrentarse a los
cambios y pérdidas.
Referencia:
http://ocw.unican.es/ciencias-de-la-salud/enfermeria-en-el-envejecimiento/materiales/unidad-2/tema-3.-cambios-psicologicos-sociales-y-familiares
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